El finiquito es el documento que deja constancia del término de la relación laboral entre un trabajador y su empleador. Al firmarlo, normalmente se entiende que ambas partes aceptan los pagos y materias que quedaron claramente señalados en ese documento.
Sin embargo, muchas personas se preguntan si es posible demandar después de haber firmado el finiquito, especialmente si descubren errores en el cálculo, pagos pendientes o problemas que no advirtieron al momento de firmar.
Cuando un trabajador firma el finiquito, generalmente está declarando que recibió o acepta los pagos correspondientes al término del contrato, según lo que aparece expresamente indicado en el documento.
Esto puede incluir montos como:
Por esta razón, firmar el finiquito normalmente tiene un efecto jurídico importante. No conviene firmarlo sin revisar bien su contenido.
No siempre. Aunque el finiquito suele producir un efecto liberatorio respecto de las materias que quedaron claramente pactadas, existen situaciones en que el trabajador igualmente puede reclamar después de firmarlo.
Esto ocurre, por ejemplo, cuando existe reserva de derechos, cuando hay materias que no fueron realmente comprendidas en el finiquito, o cuando aparecen problemas especiales como cotizaciones previsionales impagas.
En algunos casos, el trabajador puede presentar una demanda incluso después de firmar el finiquito.
Esto puede ocurrir cuando:
Firmar con reserva de derechos permite aceptar el pago de las sumas no discutidas sin renunciar a la posibilidad de reclamar posteriormente por materias específicas.
La reserva de derechos es una constancia que deja el trabajador al momento de firmar el finiquito, señalando que mantiene su derecho a reclamar posteriormente determinadas materias.
No se trata de una fórmula vacía. Mientras más clara y específica sea la reserva, más fácil será discutir después lo que efectivamente quedó reservado.
Por ejemplo, puede ser útil cuando el trabajador no está de acuerdo con:
Ese es un caso especialmente importante. La información de la Dirección del Trabajo señala que, si después de firmado el finiquito el trabajador toma conocimiento de que el empleador adeuda cotizaciones previsionales, puede solicitar la nulidad del despido ante los Tribunales del Trabajo.
Por eso, firmar el finiquito no siempre cierra toda posibilidad de reclamo, especialmente cuando existen incumplimientos previsionales.
La legislación laboral chilena establece distintos plazos según el tipo de acción. Cuando el conflicto se relaciona con el despido, el plazo judicial más importante suele ser de 60 días hábiles contados desde la separación del trabajador.
Si primero se presenta un reclamo ante la Inspección del Trabajo, ese plazo puede suspenderse, pero en ningún caso puede exceder de 90 días hábiles desde la separación.
Además, la Dirección del Trabajo informa que, en general, los derechos laborales prescriben en 2 años desde que se hicieron exigibles y, terminado el contrato, la acción debe ejercerse dentro de 6 meses desde la terminación de los servicios.
Por eso, si crees que el finiquito tiene errores, conviene actuar rápido y no dejar pasar el tiempo.
Si sospechas que el finiquito fue mal calculado o que faltan pagos, conviene reunir y revisar:
También puede ser útil solicitar orientación en la Dirección del Trabajo o buscar asesoría jurídica si el monto es importante o la causal de despido es discutida.
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Usar calculadora de finiquito